Apelaciones


Una mujer ha sido acusada y traída a la rastra por unos soldados. Su condena es lo mas predecible del día. Se la sentencia a morir ahorcada y se ejecuta el tramite esa misma tarde.
La cobardía de los hombres proviene de la naturaleza del cuerpo, se justifica en que el cuerpo puede morir eternamente en cualquier momento.
La valentía de los hombres proviene de la naturaleza del alma, se justifica en que ella puede vivir eternamente en cualquier momento.
La ahorcada se mueve en la conciencia de los jueces . Esa miseria que antes los relajaba de asco, esa juventud que antes los incomodaba decrépitos, esa ignorancia que antes los molestaba como suele hacerlo la sola presencia de las bestias bajo las mesas de los banquetes. Pero todo eso ahora se les presentaba alto y bello al borde de la vigilia y la cordura, como si la ahorcada tuviera ahora un poder inconmensurable que mantenía sus vidas solo con la mirada.
¡Quién diría! Los jueces tenían tanto miedo, acalambrados en los sueños la veían acercarse y ellos tan pequeños, tan insignificantes ahora, que la ahorcada no hizo más que pestañear para que aquellos señores ya no despertasen jamás.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Buscar este blog